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Rafael Martín Molero, director general de Caja Rural de Toledo.
La entidad obtuvo un beneficio antes de impuestos de 20 millones de euros en 2009 y ratio de morosidad ascendió al 1,89%, muy por debajo de la media del sector financiero español.
Caja Rural de Toledo contaba al cierre del ejercicio 2009 con provisiones por importe de 74 millones de euros y 253 millones de patrimonio neto. El ratio de morosidad se situó en el 1,89% con un porcentaje de cobertura de dichos saldos dudosos del 109%. La cifra de recursos propios computables asciende a 249 millones de euros y el ratio de solvencia al 12,85%.
El resultado generado nutrirá de 4 millones de euros al Fondo de Educación y Promoción (FEP) de la Caja, que dará soporte a proyectos cooperativos y apoyará en general a socios y clientes del ámbito de influencia de la entidad.
Caja Rural de Toledo gestionó una cifra de activos totales de 3.127 millones de euros, así como saldos de terceros en forma de productos de captación de 2.673 millones de euros. La inversión viva ascendía a 2.246 millones de euros.
A juicio de Rafael Martín Molero, director general de Caja Rural de Toledo, “con estos resultados Caja Rural de Toledo ha demostrado su solidez y eficiencia”. El director general asegura que “nuestra solvencia y competitividad son el mejor ejemplo para seguir prestando el servicio más eficaz y eficiente a nuestros clientes y dotando de liquidez y financiación a todos los sectores productivos”. |