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Martes, 23 de Junio de 2009 10:08    PDF Imprimir E-mail
La etapa de Miguel Blesa en la presidencia, un grave riesgo reputacional para Caja Madrid
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Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid
El consejero en representación de los impositores Alejandro Castilla pide aclaraciones a Miguel Blesa sobre las inversiones de la caja en SOS-Cuétara, Iberia y Bankinter, al mantenimiento del redondeo en las hipotecas y polémicas operaciones en la Florida.

 

 

La aprobación de las cuentas de 2008 de Caja Madrid, que tuvo lugar durante la Asamblea General que la entidad celebró el pasado 22 de junio, contó con el voto en contra del consejero general en representación de los impositores, Alejandro Castilla.
 
Durante la intervención realizada por este consejero ante la Asamblea, se pusieron de manifiesto una serie de ejemplos que ilustran la discutible actuación del presidente de la entidad, Miguel Blesa. Uno de ellos es el mantenimiento de una práctica abusiva para los clientes como es la aplicación del redondeo al alza en los préstamos hipotecarios a tipo variable, una práctica que ha sido declarada ilegal tanto por los tribunales como por la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.
 
En este sentido, hay que recordar que Ausbanc demandó en el año 2000 a la Caja Madrid para que acabase con el redondeo al alza en las hipotecas, demanda que fue estimada en primera instancia. El recurso de la entidad que preside Blesa ante la Audiencia Provincial de Madrid también fue rechazado. Sin embargo, al llegar el recurso al Tribunal Supremo, se ha producido un inexplicable retraso en el que ha tenido una actuación decisiva el magistrado ponente del Alto Tribunal, José Ramón Ferrándiz Gabriel, a la sazón hermano de Carlos Ferrándiz, director de la Asesoría Jurídica de Caja Madrid en Cataluña.
 
Alejandro Castilla, consejero en representación de los impositores de Caja Madrid Alejandro Castilla, consejero en representación de los impositores de Caja Madrid
Este magistrado, además de no inhibirse en el caso, como habría sido de esperar, dada su vinculación familiar con la entidad, ha sido pieza clave en el retraso de la decisión definitiva, con la sucesiva anulación de plenos donde se iba a debatir el asunto. Cuando por fin se celebró, en el contexto de un proceso civil y sin que ninguna de las partes lo hubiera solicitado, este Pleno decidió plantear una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, en Luxemburgo, que fue redactada y justificada por el propio magistrado. En dicho Tribunal, la postura de Caja Madrid ha quedado aislada, ya que tanto la Comisión Europea como el Reino de España, Portugal, Alemania y Austria la han rechazado.
 
La postura del Pleno y de su magistrado ponente, hermano del asesor jurídico de Caja Madrid en Cataluña, resulta aún más sorprendente, por cuanto el propio Tribunal Supremo ha ratificado la ilegalidad del redondeo al alza en hipotecas, en los casos de entidades como Caixa Catalunya, Deutsche Bank y otras.

SOS-Cuétara

El consejero en representación de los impositores también interpeló a Blesa acerca de las inversiones realizadas por Caja Madrid en empresas como SOS-Cuétara, Iberia o Bankinter, que han dejado en evidencia la capacidad y efectividad de los análisis de inversión realizados previamente a la toma de decisión. Castilla advirtió que la inversión que la entidad realizó en SOS-Cuétara (150 millones de euros), exige “mirar con lupa” la operación para no comprometer la reputación de la caja. El consejero pidió a Blesa que concretara las pérdidas que la caja ha registrado en sus participaciones en SOS-Cuétara, Iberia y Bankinter.

Morosidad y titulizaciones

Otro de los puntos de la intervención de Alejandro Castilla fue el incremento de la morosidad de Caja Madrid, que se encuentra muy por encima de la media del sector, y que ha obligado a una decisión sin precedentes en el sistema financiero español, como es la suspensión del pago de intereses en las titulizaciones hipotecarias.
 
El consejero también se detuvo en otras operaciones polémicas llevadas a cabo durante la gestión de Miguel Blesa, como la adquisición del City National Bank de Florida, por un valor muy superior al considerado como adecuado por los analistas, cuestión que ha sido puesta de manifiesto incluso por el Banco de España; la compra de una mansión en Cayo Vizcaíno (Miami) por 10 millones de dólares; o la adquisición de un lujoso vehículo blindado, “que avergonzaría hasta al Padre Piquer”.
 
A tenor de todas estas cuestiones, está claro que la etapa de Miguel Blesa en la presidencia de Caja Madrid, sin duda la peor de los más de 300 años de historia de la entidad, ha acarreado un grave riesgo reputacional para la caja fundada por el Padre Piquer. Si la reputación de Caja Madrid ha logrado mantenerse ha sido gracias a la entrega y profesionalidad de sus empleados, que ha conseguido amortiguar las consecuencias de la gestión de Miguel Blesa. Una persona sin antecedentes relacionados con el mundo financiero en su currículum, que llegó a este cargo gracias a su relación personal con el anterior presidente del Gobierno, en 1996, y que ha puesto a la entidad al servicio de sus intereses personales, llegando incluso a forjar contradictorias alianzas con tal de perpetuarse en el cargo.
Actualizado ( Viernes, 03 de Julio de 2009 15:28 )